Fecha: 07/12/2016

Todo lo que debes saber sobre el Jamón Cocido

Todo el mundo tiene un embutido favorito que prefiere sobre los otros. Si el tuyo es el jamón cocido, no puedes dejar de leer este artículo donde te contamos todo sobre uno de los productos estelares de Embutidos Frío Carnes, preferido por grandes y pequeños.

El jamón cocido, también llamado jamón de York en algunas partes del mundo, es un fiambre cocido, elaborado con producto cárnico del cerdo. Está formado por una única pieza o bloque, compuesto de carne magra.

Comercialmente el jamón cocido puede presentarse en variedades extra, superior o de primera, y su versión más económica es el fiambre de jamón, que puede contener un poco más de azúcar, almidón y otras proteínas que no se encuentran clasificadas dentro de la normativa que regula la producción del jamón cocido.

Mucho se especula sobre el origen de este alimento, ya que no se conoce su procedencia ni cómo se elaboró por primera vez. Sin embargo, se conoces de dos zonas que antiguamente pueden haber marcado la producción del jamón cocido. La primera zona se ubica en los países fríos del norte de Europa, en donde se cree se producía mayormente ahumado, y en los países mediterráneos, en la época del Imperio Romano, donde se piensa que se producía el jamón curado para consumir en grandes festines.

Un Alimento Sano

Al principio, el jamón cocido se comercializó como un producto dietético. Por su gran suavidad, fue durante muchos años uno de los alimentos más recomendados por los médicos. Poco a poco fue popularizándose, hasta convertirse en el segundo plato de charcutería más importante después del jamón serrano. Gracias a su versatilidad, protagonizó muchos platos durante el siglo pasado (en los clásicos entremeses). Y hoy en día puede degustarse tanto en un delicioso bocadillo, como en un plato más elaborado.

Este embutido destaca como fuente de proteínas, ya que 100 gramos de jamón cocido aporta entre 9- 10% de las proteínas que necesita diariamente el ser humano, cifra que llega a alcanzar entre 13-17% si se consume en forma de bocadillo. Además, el tratamiento térmico de su proceso de elaboración provoca modificaciones en la estructura de las proteínas, haciéndolas más digeribles.

En cuanto a la energía, una lonja de jamón cocido aporta sólo un 2% de las kilocalorías diarias recomendadas. También es fuente de gran cantidad de elementos minerales tales como, hierro, potasio, fósforo, zinc y magnesio.

Finalmente, pese a que el tratamiento térmico al que se somete durante su elaboración afecta al contenido de vitaminas, se puede decir que el jamón cocido es buena fuente de vitaminas del grupo B.

Como la carne utilizada para elaborar el jamón cocido es bastante magra, puesto que se eliminan las partes más grasas; el producto final no contiene más del 5% de grasa.

¿Cómo comprar Jamón cocido?

Al comprar jamón cocido debes:

  • Distinguir los diferentes músculos que forman la pieza. Un buen jamón debe presentar unas finas vetas de grasa y los matices de color normal en la carne cocida.
  • Fijarte si presenta más nervios y si los músculos son más pequeños, esto indica que es paleta cocida.
  • Observar una textura propia de carne cocida, ligeramente fibrosa, pero nunca demasiado esponjosa o gomosa. Es una buena señal que las lonjas no sean demasiado consistentes. Al tirar de ellas, deben romperse en diversos trozos, siguiendo las delimitaciones de los músculos.
  • Comprobar que su sabor tenga el gusto natural de la carne.
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